En seguridad, se ha de disponer de la información para saber que hacer, como y cuando. Los sistemas contra la intrusión, conocidos como alarmas, están estructurados en tres partes.

1.Detección. Se debe poder detectar lo que se desee y lo más pronto posible, para activar los mecanismos defensivos más oportunos.

 

2.Actuación. Una vez detectado el riesgo, se puede activar el mecanismo idóneo (INTERACCIÓN), para disuadir o reducir al intruso.

3.Control del sistema y registro de los acontecimientos para adecuar el equipo a las necesidades del momento y poder realizar un análisis de los sucesos.